domingo, 22 de marzo de 2009

Astenia

















Yo siento la muerte tocarme
con sus manos frias mi seno
Y besar mi cuello con sus lábios
sedientos de deseo... escalofríos...

Para seducirme y llevarme a la última cama
como una guarra promiscua
prostituyendo mis huesos y sangre

Pero adentro sonrio y mi alma
se acuerda de tus ojos azules,
serenos, tu pelo amarillo!

y sin enbargo hay una oposición dentro de mi
Dos mujeres, Dos sueños, Dos metas de deseos...

Si te toco jamás podré morir
y si muero jamás podré tocarte

¡Y para hartar el hambre de mis codicias
Solo hay para mi un dulce camino
seguirte tocando y morirme en tus brazos!


... Augusto de Almeida

No hay comentarios.:

Publicar un comentario